Para esto vivimos

Supongo que lo que más me molesta de los comentarios de A. en cuanto a lo que he(mos) logrado en los últimos dos años es que hasta cierto punto tiene razón. ¿Será que quizás corrí tanto en el pasado que hoy estoy cansado aún cuando falta mucho trecho? Últimamente simplemente no tengo el ímpetu y ánimo para terminar lo que empiezo; no hay excusa detrás de ello, ni siquiera me interesa justificarlo. Por el contrario, busco si acaso comprender el por qué, los motivos. Me siento fuera de mí mismo y no tengo el denuedo para terminar lo que comienzo. Después de tantos años, no veo para qué. He peleado muchos batallas que no son mías, me he lanzado tantas veces al vacío que el caer y golpear el suelo ya no duele. He tenido tantas musas y tantos motivos para seguir y al final la historia siempre es la misma; pero más importante, lo último se mantiene constante. Ya no hay emoción en recorrer la historia nuevamente.

Durante muchos años he querido culpar a la cotidianidad de mi aburrimiento paulatino de las cosas. Hasta ayer observé que no es cierto. Gozo mi vida diaria pequeño burguesa. Me distraigo en actividades sin chiste y sin trascendencia. Aunque en ocasiones ello me puede provocar un mal sabor de boca o al menos un peso moral, en realidad lo sigo haciendo lo que indica que es un sentimiento al que me he vuelto de alguna manera dependiente. Entonces viajo, con lo que he ganado o con lo que creo que me he ganado. Mi actitud es desinteresada y egoísta pues busco olvidarme de todo y encontrar nuevas emociones, conocer gente nueva que me interese.

Creo que tengo aún mucho por luchar y muchas metas que alcanzar, pero también me queda claro que tengo que escoger entre todas las que me planteo. Lo anterior nunca me ha sido fácil; siempre me ha gustado hacer todo lo que pueda hacer. Sin embargo, prueba de todo lo que he dicho en las últimas líneas es que me fui a una fiesta y apenas regreso; me sigo evadiendo. Es decir, me fui sin terminar y apenas busco concluir. Una vez más, dejo todo inconcluso; hasta esta entrada.

Estoy de acuerdo con L. de que todo el que tiene un blog no es porque quiera escribir para uno mismo. Para eso uno escribe en un cuadernito y lo guarda bajo la cama. Si uno redacta en un blog es porque tiene la necesidad de escribir, pero además tiene el ímpetu de ser escuchado y leído. En realidad, tener un blog significa adquirir una responsabilidad, para con el público y para con uno mismo. Eso es lo que me gusta de esta tecnología; no sólo escribes para ti mismo sino que te obligas a seguir escribiendo… para los demás, para los que te leen, para los que puedes caer en tu telaraña; para la sociedad.

Después de todo, como en un inicio, independientemente de si tienes las ganas o no, todo tiene el objetivo de permanecer en la comunidad, en lo social, en la meta para la que uno nace, se reproduce y muere. Entonces, sin importar si me canso o me fastidio, el fin último de mi vida es lo que siempre he sabido en mi alma y para lo que vivo. Hay un algo en lo que hago que no importando lo que dejo de hacer siempre me obligo a seguir en esa dirección.

No estamos

Salimos a reconstruir el mundo (interior)

para después poder trabajar en el mundo (exterior).

Estamos trabajando

Anoche tuve interesante discusión con D y A en un bar de La Colonia. Si bien estoy en desacuerdo en varios puntos que tocaron, me parece pertinente escuchar y deleitarme con la contrariedad y subjetividad que todo punto presenta; es decir, la capacidad de debate que podemos encontrar en el todo. Aún más, me parece burdo e incongruente criticar algo a lo que personalmente no le haces frente. Sin embargo, como repetí hartas veces ayer en la tarde, a cada quien le llega su momento de hacer cada cosa. No podemos presionar para que ese momento suceda y no podemos demandar a los demás que atraviesen cierta experiencia.

Hoy comenzamos a trabajar en un nuevo mundo…

Quedarse sin poder

Todos tenemos una adicción común: el poder. No sabemos que lo tenemos, pero se esconde y nos llena, hasta el momento en el que nos lo quitan. Es entonces que nos damos cuenta lo mucho que lo necesitamos. Sin importar si es poder político para influenciar a las masas, si es poder económico para comprar lo que deseamos o poder con el único deseo de darnos la oportunidad de escoger. Presentarnos opciones de entre las cuales podamos seleccionar. Pues en el momento en que no tenemos opciones, cuando no tenemos poder, es como si estuviéramos solos y sin libertad. Dependientes y sin la posibilidad de poder sobre nosotros mismos.

Día Internacional de Voluntario


El Día Internacional del Voluntario para el Desarrollo Económico y Social (DIV) fue adoptado en primera instancia por la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución A/RES/40/212 el 17 de diciembre de 1985. Desde entonces distintos gobiernos, el sistema de la ONU y las organizaciones de la sociedad civil han hecho del 5 de diciembre una apoteosis del voluntario a nivel global.

Sin embargo, a mí en lo particular me interesa lo que sucede mañana; es decir, un día después del DIV. Aunque en México no existe una cultura del voluntario en general y el día de hoy no se festeja como se hace en otros países, el 6 de diciembre sigue teniendo los mismos resultados e impactos en todos lados. En realidad, lo que sobreviene es el olvido del voluntariado hasta el próximo año. Si bien creo que no es necesario recordarlo todos los días, pues lo que importa es vivirlo continuamente, si es importante darle su lugar en nuestra cotidianidad.

Transgénicos y TLCAN


Mucho se ha dicho en torno a los transgénicos. Hace un par de años tuve una larga discusión con JJ en la cual acordamos que él escribiría en torno al tema. La verdad es que hoy día sigo esperando que escriba sus opiniones. Empero, el tema sigue vigente y es esencial que sea debatido entre las distintas sociedades.

En el caso particular de México me preocupan dos cosas: 1) a diferencia de otras naciones, México no invierte mucho en investigación y por ende, en este tema, nos vemos y veremos rezagados –para ello hay varias explicaciones que retomaré más adelante y 2) al ser socios comerciales de países como Estados Unidos y Canadá en el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) nos vemos directamente afectados por los avances que se logran en dichos países.

Para elaborar en el primer punto, me queda expresar una preocupación en particular. A diferencia de Estados Unidos y Canadá, México no invierte en investigación porque en realidad hay poca demanda de ello. Es decir, no sólo el problema se refiere a que los investigadores sean mal pagados y tengan poco presupuesto para conducir la experimentación. En realidad, también hay un problema de fondo que es que las empresas y universidades tienen un contrato que es usualmente efímero y corto. No existe una vinculación entre la investigación que se hace y la demanda de ésta. Esto último, claro está, sí sucede en Canadá y Estados Unidos en donde existe un ligue entre casas de estudios, organizaciones no gubernamentales y empresas privadas.

En el segundo punto me inquietan dos temas en particular dado que nuestros socios comerciales (Canadá y Estados Unidos) se encuentran a la cabeza mundial de la investigación en biotecnología. Ello conlleva en primer lugar a que ellos vean reflejado en sus ganancias nacionales anuales lo que implica la exportación de ciencia y tecnología. Si bien esto lo sabemos desde hace tiempo, lo que en particular me fastidia en el marco del TLCAN es que esto sólo coadyuva a agrandar las diferencias económicas entre nuestras naciones.

En segunda instancia se encuentra el hecho de que en tanto que socios comerciales, nos vemos obligados a ofrecer ciertos beneficios a nuestros vecinos. Por ello, desde hace más de veinte años hemos abierto nuestras fronteras para que vengan y prueben los experimentos transgénicos a nuestras tierras y vendan a nuestra sociedad desinformada lo que en sus sociedades no se aceptaría.

Para concluir los últimos dos puntos, me queda decir que no es demasiado tarde (nunca lo es). Si México desea hacer un intento por equilibrar la balanza dentro del TLCAN hay varias reformas que debe hacer (el tema nunca se vuelve viejo). Debemos de entrada enmendar nuestra legislación con el ideal de proteger a los conciudadanos mexicanos con respecto a los granos y comida transgénica. En lo personal me muestro a favor del derecho a la información. Es decir, basta con que el gobierno obligue a las empresas que vendan productos modificados a advertirlo en sus empaques, ya quedará al juicio de cada individuo el tomar una decisión. Esto último, por ejemplo, no es el caso de nuestros vecinos norteños. En ambos países, la ley sólo obliga a avisar de cambios genéticos cuando el alimento es sustancialmente distinto en cuanto a su valor nutricional o podría tener consecuencias alérgicas.

Por último, es necesario que México comience a hacer planes más allá de cada sexenio. Si bien Fox comenzó de alguna manera al atreverse a planear 15 años más adelante, esto no es suficiente. Es necesario que imaginemos posibles escenarios futuros y estemos preparados para lo que venga en nuestro camino en tanto que nación. Aún más, México debe exigir a Canadá y Estados Unidos ciertos incentivos en tanto que socios comerciales. Si verdaderamente deseamos que el TLCAN se vuelva un instrumento que contribuya al desarrollo de las tres naciones (y no sólo de las privilegiadas) es necesario darnos nuestro lugar. En la Unión Europea se creó un fondo para el desarrollo de infraestructura básica para los países menos pudientes como España y Portugal entre otros. Hoy día, España es una de las economías más activas y productivas de la Unión. En el caso de la integración regional de América del Norte (vía TLCAN) ¿por qué no existe un fondo para lo mismo? ¿Por qué no creamos programas conjuntos para resolver los problemas de migración y narcotráfico? El reto está en las generaciones que hoy obtienen los puestos de poder. El ideal es ser inventivo y lograr darle un nuevo giro a una relación que se ha mantenido ceteris paribus por más de doscientos años.

Soltando los dedos -perdón-



Se siente raro. Hace tiempo que no recibía comentarios escritos y públicos con respecto a mis entradas; lo aprecio C. También aclaro que es en lo referente a la parte pública también porque con respecto a porque no soy escritor recibí comentarios muy buenos y profundos de Mater.

Hoy descubrí una nueva razón por la cual viene bien escribir: soltar la lengua, o bueno, los dedos en este caso. Desde hace tiempo me había percatado que en el momento en el que yo pretendo escribir me tengo que sentir cómodo, tengo que estar en un ambiente que me guste, tengo que tener suficiente luz y además debo lograr llegar al punto de poder soltar mis ideas pero sin llegar a sufrir verborrea y simplemente yuxtaponer palabras sin sentido alguno (me ha pasado). Entonces pues, en estos días que tanto tengo que escribir para la academia, he percibido que si como preámbulo a mis ensayos escribo una entrada en mi blog, para el momento en el que llego a la redacción “intelectual”, mis dedos y neuronas se encuentran en el estado justo para poder redactar.

Entonces pues, les tengo que pedir una disculpa a los que me leen. En primera instancia porque les tocan esas primeras líneas que poco de profundidad tienen (a veces) y en segunda porque abuso de su tiempo con sentimientos indiferentes (me ha pasado).

Escritura callejera

Esta semana me he visto con la imperiosa necesidad de caminar. Si bien en ocasiones ha sido por gusto propio y en otras por obligación, el punto es que he caminado. Cuando recién comencé la universidad caminaba todo el tiempo. A la uni el primer día de clases fui caminando. Después vinieron aquellos días en los que caminaba en la mañana a clases, hacía ejercicio, regresaba caminando a casa con una rápida parada en la oficina y después de comer caminaba a la escuela una vez más para regresar caminando. En las últimas semanas no caminaba ni a la esquina. Quizás llegué a convencerme de que en realidad mi tiempo era mucho más válido y productivo leyendo o escribiendo que caminando. La resolución del pensamiento es que eso no es necesariamente cierto. En los tres últimos días he caminado como antaño. Si bien aún no recupero la fabulosa condición que poseía (no estaba cansado cuando llegaba a clases), creo que hay la llevo. Aún más, he recuperado algo que en su momento no valoré tanto como lo hago hoy. El momento de tranquilidad y silencio que ocurre mientras caminas, con un objetivo fijo y con el tiempo medido. Como no hay tiempo de cantinflear, de saludar a las personas que vas viendo, de ir entrando a tiendas o pasear por los parques, pues uno se ve reservado a sí mismo. Es este el momento que añoraba.

En este espacio, me doy la oportunidad de pensar en la inmortalidad del cangrejo, de imaginar posibles escenarios cuasi-ficticios y también de observar con un poco de frialdad los sentimientos que veo acogotados en mi alma. En realidad no puedo decir que con cada caminata hay un objetivo cumplido o alguna agenda resuelta. Sin embargo, es harto cierto que al menos llego a mi destino y tengo más cosas en la mente.

No puedo dejar de preguntarme ¿será acaso que mi falta de caminata es lo que ha detenido mi necesidad de seguir escribiendo día a día? ¿Será que lo que veo en las calles era el material que me daba pensamiento para la redacción? ¿Escribimos porque tenemos necesidad de comunicarnos o simplemente porque queremos transmitir nuestra versión de los hechos?

Gozando modificaciones

Siempre me he preguntado el por qué de la frase “sufriendo modificaciones”, como si de verdad estuviéramos destinados a simplemente sufrirlas; también podemos gozarlas, ¿no? Entonces, yo estoy gozando las modificaciones que mi vida ha estado pasando en las últimas semanas y además, me encuentro integro y con ánimo de terminar de cerrar los ciclos que actualmente estoy encapsulando. Me siento contento, yo creo que es porque sí estoy gozando los cambios.

También en el blog estamos haciendo varios cambios. Quizás acrece la hora de cerrar el blog y comenzar con algo nuevo. Ya veremos… por lo pronto, una nueva imagen es bien recibida por el blog mismos para mantener su sanidad y entereza también.

Saludos del Editor.

Shut up

Siempre hay maneras de decir las cosas ¿no?

Shut up, cállate, Tais-toi!
En realidad lo que es triste que espacios como la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que fueron creados con el único propósito de la cooperación y el desarrollo entre los países que lo integran, se conviertan en espectáculos mediáticos. Obviamente la culpa no es de los medios, ellos buscan lo que vende; pero cuál es el ideal de Chávez, me pregunto. Les dejo por lo pronto el plan de trabajo que estaba planteado para esta ocasión; cabría analizar los resultados amén del acontecimiento entre el Rey de España y Hugo Chávez.

Por eso y más, les dejo dos formas más de decir shut up, un vídeo más informativo con respecto a lo que sucedió en la Cumbre y claro el mágico evento que todos desean ver.


The Wave of Love - Universal Life Tools

The Wave of Love - Universal Life Tools

El mundo

- ¿Y el mundo?
- No, el mundo no se puede medir m'hijo.
- Sí se puede.
- A bueno, sí.

Globalization and the New Realities

Una fortuita làgrima

Cada lágrima que recorre tu mejilla es un mundo de ilusiones y de vidas, de momentos. La veo recorrer lentamente tu rostro; desde que sale de la orilla interior del ojo hasta que choca con tus labios, pasando por el montículo que representan tus mejillas. Primero el ojo izquierdo, luego el derecho; se suceden continuamente sin parar. A veces llega un poco de viento que ocasiona la tregua. Pasan algunos segundos. El viento mismo seca el mar de pensamientos que habitaban ahí, con los distintos desenlaces posibles; otro lugar para la desertificación. Inmediatamente, la fuente máxima regenera el proceso. Sin poder en realidad hacer nada, imposibilitado y destinado a sólo observar, a dejar que las cosas lleven su cauce, lloro yo también.

En mi las lágrimas son internas. Hace bastantes años que no puedo esgrimir una lágrima fortuita, un pedazo de ilusión visible al que observa. Sin embargo, eso no impide que deje yo de llorar. El sonido es nulo, el corazón se inunda en su propia sangre a sabiendas de que la única forma de vivir es aceptar la inmensidad del sufrimiento, llevarlo consigo mismo y vivir de él. No se trata de una necedad o extraña dependencia a la sangre, se trata de un mar rojo de vida que lleva en sí más ilusiones e historias por contar.

¡Gracias!

Tirabuzón

Resultó que después de tantos años de insinuar respuestas a ¿por qué no soy escritor?, ahora me obligan a escribir como si yo supiera de lo que hablo. Me queda muy claro que en teoría alguna idea debería de tener de nuestro mundo. Sin embargo, parece ser que mientras más estudio y leo, más ingenuo me siento conforme a lo que pudiera saber.

Es así que mis noches se han transformado en espacios de escritura. Si bien principalmente investigo con relación a definiciones básicas que creo necesarias para construir ideas, todo depende de cómo nos trate el día. Hay veces en que estoy tan cansado de pensar que mejor abandono la tarea y me pongo a leer. Hay también los días en los que hago todo lo posible, me clavo escribe y escribe y las palabras brotan como si de verdad tuviera algo bueno que decir (estas son las noches buenas). Es en noches como estas en las que me duermo a las dos de la mañana describiendo ejemplos de lo que me atrevo a sentenciar en la política internacional.

Hoy no es una de esas noches. Por el contrario, por más que intento escribir las palabras me salen contadas. ¿Habría que tirar el buzón para sacarlas? Me cayó el veinte que nunca había entendido esa expresión. Así pues, decidí que mi tiempo se vería mejor invertido en explicarles a mis queridos lectores la sencilla etimología de la palabra (una vez investigada). Resulta que la voz compuesta es una adaptación fonética de 'tire-bouchon' que en francés es nada más y nada menos que “sacacorchos”. ¡Sorpresas que nos trae la vida!

Por qué no soy escritor (II)

continuación.
...sin embargo, pronto comprendí que mi papel en el mundo era otro.

Cuando apenas tenía un escaso año de vida, Mater me llevó con ella a vivir a Mochicahui. Después de hartas horas de viaje, llegamos a nuestro destino; a nuestro nuevo hogar. Ahí, yo vivía con una señora que me cuidaba mientras Mater se iba a trabajar. La señora, de quien desgraciadamente no tengo recuerdo alguno, tenía dos hijos. Con los dos hijos yo jugaba y estaba mientras ella investigaba y aprendía de nuestro entorno. Yo también estaba aprendiendo de mi contexto.

En Mochicahui había también un ser mágico, un maestro. Era un danzante del venado brujo; hechicero de la naturaleza. Él recogía capullos y los ponía en un canasto que después tapaba. Llegada la primavera, abría el canasto y de él salían mariposas volando. Era una primavera de hojas voladoras y pétalos flotantes. Los colores daban vida a los aires que corrían por el poblado; yo sonreía y me maravillaba. Mientras que los capullos quedaban en la canasta para menesteres que nunca logré entender, aunque pude imaginar, algo más quedó en mi. Desde pequeño aprendí que en cualquier punto de nuestras estaciones uno puede volar. Lo único necesario para que el encantamiento surta efecto es que estemos abiertos de mente y de corazón.

Cuando tenemos el corazón abierto al viento, todo llega y todo se va. No nos cuesta trabajo desprendernos de las cosas ni los demás seres porque comprendemos que en el soplo de vida que se nos otorga todos somos uno y podemos cautivar el tiempo y el espacio. Así pues, no es necesario aferrarse a las cosas ni a las personas pues ellas son libres como lo somos nosotros mismos y como es nuestra alma en su total pureza. La posesión es por ello algo que vinimos aprendiendo conforme crecimos en una sociedad atemorizada de lo que no puede comprender. Al tener el corazón abierto, aceptamos la luz y la obscuridad que cohabitan en nuestra alma. Esencia que se encuentra siempre en lucha pero que al aceptar nuestros temores, fortalezas, miedos y goces nos permite ser, soñar, imaginar y convertir en realidad lo que deseamos

En el momento en el que podemos soñar nuestras dudas, podemos aceptarlas e invitarlas a vivir con nosotros. En realidad, es por eso que todo es trascendente en nuestro tiempo-espacio menos el aprendizaje que acumulamos a través de dicho universo. Este último es un cúmulo de experiencia que heredamos de nuestros antepasados, de nuestras trayectorias y de nuestros sentimientos y sentidos. Desde siempre he sabido seguir mis instintos a pesar del miedo que pueda ocasionar lo incierto y desconocido.

A mis veintidós años he logrado crecer hasta un punto que jamás antes imaginé. Supongo que suena incoherente decir que nuestra utopía personal es realizable cuando la imaginamos y agregar que yo nunca lo soñé. Empero, ese es el detalle que me maravilla –aunque no lo logre aún comprender- de la vida; hay sorpresas. Por ello, la vida sólo tiene sentido en tanto que no perdamos la capacidad de sorprendernos y maravillarnos de lo que conocemos. Es decir, la cabida que demos a desconocer lo que ya comprendemos e incluir en nuestras vidas lo que nos es ajeno.

Sabiendo que el bien y el mal, los ángeles y los demonios y la salud y la enfermedad existen todos dentro de nosotros mismos. Comprendiendo que la imaginación tiene sólo sentido cuando buscamos vivirla y no por el contrario huir de la realidad. Meditando con respecto a lo que somos y lo que representamos para el universo. Es esta la forma que nos permite ser nosotros mismos y poder explotar la infinidad de posibilidades que existen adentro y afuera de nosotros. Nuestro mundo, después de todo, es lo que hacemos de él y lo que proponemos al de los demás.

Por qué no soy escritor (I)

Se me ha sugerido en el pasado que debería escribir todas mis memorias, pues dicen que tengo suficiente anécdotas interesantes que contar. También se me ha dicho que la explicación única –línea central de este blog- es la de servir como diario a su autor y confidente. No sé si estoy de acuerdo con alguna de las dos aseveraciones anteriores. Tampoco me creo preparado a refutarlas con buena argumentación.

¿Y si me da Alzheimer el próximo año? ¿Qué pasaría si cuando tengo el interés de escribir mis memorias mis recuerdos fueran ya más borrosos de lo que son cuando uno ve al pasado? ¿Y si nunca puedo recordar mi versión de las cosas?

A la corta edad de 12 años recuerdo que obtuve mi primer ordenador. La cajita color beige tenía únicamente una salida para conectar a la luz, enchufar el mouse y el teclado. También tenía entrada para un disco de 3½. Entre el software que poseía el extraño ser que habitaba mi cuarto, se encontraba únicamente una versión rudimentaria de editor de textos, un solitario y un pin-ball en el cual pasaba horas jugando a pegarle pa todos lados sin estrategia fija. El aparato era Macintosh.

Después, yo de algún lugar conseguí una donación de 20 discos y una caja con llave que organizaba dichos pedazos de información.

¿Y qué iba a hacer un niño de la edad con eso sino llenarlo de información? Entonces, cuando corroboré que el pin-ball podía llegar a desesperar a cualquiera y hacer parecer el tiempo aún más aburrido que sin él, decidí jugar al editor de textos. Comencé con la idea de redactar mi versión de la historia universal. Es decir, yo a tierna edad tenía el ideal de explicar por qué el hombre había llego a América, cómo se había esparcido por el continente y cómo habían surgido las distintas culturas que en dicho espacio geográfico se conocen. Yo les iba a contar todo…

continuará...

AVISO: ¿Por cerrar?

Llevo días pensado que ya es hora de cerrar este blog, que ya es hora de comenzar algo nuevo, quizás anónimos. Después recuerdo los buenos momentos que hemos pasado mi blog y yo, porque después de todo, la caja en blanco me espanta menos que la hoja de Word, porque ha sido mi amigo y confidente cuando nadie me quieres escuchar. A veces también me permite que yo le cuente sin censuras, aunque después no se pase a la publicación de dichas ideas. Creo que hay un momento predestinado para dar final a cada ciclo, me creo lo suficiente como para pensar que yo sé cuándo será el próximo.

También yo me he dado cuenta de que últimamente lo que escribo no es como alguna vez quiso ser. Es decir, me pasa que pienso en cosas fabulosas para escribir y reflexionar. Cuando estoy en la actividad diaria o platicando con alguien especial me llegan epifanías de la visión, cosas que son necesarias que exprese. Chistes pa’ cagarse de la vida, experiencias del cotidiano en la Ciudad. Después llego a la pantalla blanca y aunque ya no me da miedo, escribo pendejada y media que no debería. Me pongo a despotricar contra las cosas que menos me importan o escribo por escribir. Además me doy cuenta de que cambio de tema cada párrafo, que no tengo congruencia y que brinco como saltamontes.

Es entonces que mejor cierro la ventana. “¿Desea guardar los cambios?”, me pregunta la máquina. Siempre digo que no porque me doy cuenta de que si mañana despierto y veo lo que he escrito quizás sólo me empuje a regresar a la cama sin más. ¿Será acaso que me he quedad sin cosas que decir? ¿Estaré buscando inspiración en el lugar equivocado? ¿Tal vez sólo estoy utilizando la metodología incorrecta para redactar mis pensamientos?

Tráfico de drogas

Finalmente, después de harto investigar cómo poner documentos enteros en línea sin que tome todo el espacio de mi blog logré encontrar la solución perfecta: Scribd. Es una página web que te permite subir documentos en línea y ella sola los convierte a distintos formatos. Te da la oportunidad de "encajar" (embed) los archivos en otro lugar (como mi blog) y de que las personas los puedan bajar a su ordenador. Entonces, ya podré presentarles algunas de mis ideas que he escrito pero que no había subido a la web por falta de dinamismo en la forma de hacerlo.

Hagamos un trato: les dejo mis opiniones en cuanto al tráfico de drogas en Norteamérica y ustedes me dejan las suyas, ¿va?

Entrada 200

"Roma no fue construida en un día"

un jueves especial

Las cuatro de la mañana trajeron el día de hoy, consigo, aires de frescura. En realidad supongo que ello ocurre todos los días, todas las madrugadas. Casi una hora antes de que una urbe que nunca duerme comience a iluminarse, que las calles comiencen a barrerse y que las luces de los baños empiecen a encenderse como pequeños agujeros de luz de los cuales sale calor y vapor de agua. Con cada foco que se enciende comienza el día de una forma nueva para cada persona que despierta a la conciencia y se une a la universalidad que mueve al continuum.

También en esos momentos hay quienes, como yo, despiertan a meditar y analizar lo que sucede con sus cuerpos y sus mentes. Trata la simplicidad de sentirse vivo y de comprender nuestra existencia, de aceptarla para gozarla y sufrirla de manera inmediata.

Ayer soñé con tu aliento en mis sueños, hoy soy capaz de verte; la maravillosa armonía me lo permite.

Es triste saberse sin luna una noche en la que debería de haberla, en un 41% de su grandiosidad. Apenas dos estrellas se muestran en el horizonte; la tristeza que me provoca su lejanía y su titilante e imperiosa necesidad de trascender el tiempo y el espacio, a lo largo de milones de años luz, me provoca en contraparte coraje y esfuerzo.

Un jueves especial.

Yo estoy de regreso y esto es importante

Después de atender el quinto festival de cine de Morelia, tuve una semana horrible. Tuve la inteligente gracia de olvidar el cable de mi computadora en el viaje y pasé la semana entera desconectado del mundo de las tecnologías de la comunicación. A posta de ello –el mundo de la tecnología de la comunicación- y de mi lectura del libro Teoría y análisis de la cultura de Gilberto Giménez Montiel, me he visto debatiendo conmigo mismo con respecto a la identidad.

Sin embargo, aún más importante para mí que la identidad individual, es la identidad colectiva. El cómo construimos las identidades colectivas y qué es lo que sacamos de ellas es para mí interesante, en lo particular cuando se relaciona con las nuevas identidades colectivas que se conforman día con día en las distintas regiones del planeta. Es así como paso de una discusión que pudiera ser de la psicología social, de la sociología o de la antropología misma a un tema sobremanera relevante para las relaciones internacionales.

Las comunidades migrantes, dice Michel Bassand en su libro Cultura y regiones de Europa, son los elementos claves de la recomposición identitaria de una región y por ende de la cultura que dicho grupo construye. Así pues, los emigrantes temporales son quienes “poseen la distancia crítica que permite elaborar una imagen de uno mismo, son ellos los que están situados en el centro de la confrontación entre dos tipos de vida. Si la emigración puede ser el momento de un conflicto de identidad, permite volver a poner en duda la identidad cultural autóctona en lo que tiene de paralizante, y rellenarla de rol crítico” (P. Ceblivres, Identité regionale. Approache ethnologique, Suisse Romande et Tessine).

Es así que “la identidad regional es la imagen que los individuos y los grupos de una región moldean en sus relaciones con otras regiones” dice Bassand; ergo es de importancia para las relaciones internaciones, ¿no?

El Orfanato y la inauguración

Anoche, como os había comentado, fui a hacer alfombra roja a la inauguración del Festival. Llegué medio tarde porque ya sé que siempre se cuelgan y empiezan más tarde. La invitación decía 20hrs, yo llegue al cuarto; la peli empezó hasta las 21.10hrs. El retraso se debió a Feli, porque no llegaba. Mientras tanto, como buen RP que soy, me dediqué a trabajar la sala, saludar a viejos amigos y conocer nueva gente. La verdad es que no podría ahora sí yo decir que estaba ahí la crema y nata porque no es cierto. El frente del teatro Morelos estaba a reventar. Principalmente los ocupantes eran invitados especiales y funcionarios del gobierno; la parte superior, que regularmente es público general, estaba vacía o casi vacía. Pasé casi media hora viendo de reojo el aforo del teatro y pensando si meterían al estado mayor presidencial a llenar los espacios al grito de ¡“pelotón”!.

Bueno, a eso de las 20.45hrs llegó Feli (¡está bien sotaco!) con su señora esposa, Lázaro, gober de Michoacán y su señora esposa; también estaban Alejandro Ramírez y Daniela Michel en la escena. Como os había previsto, estaban presentes también Stephen Fears, a quien reconocerán por su trabajo más reciente The Queen con Helen Mirren; Arthur Penn (Bonnie and Clyde - 1967) y Bertrand Tavernier que tiene hartas buenas obras.

La peli en sí, El Orfanato, no me gustó. Guillermo del Toro fue el productor y Juan Antonio Bayona, el director, nos mostró que sabe utilizar muy bien lo que tiene a su alcance para generar suspenso y drama, eso que ni que. Sin embargo, para ponerlo en mejores términos, el género de la peli no me vuelve loco. Dos escenas y únicamente dos me parecieron muy fuertes, muy buenas y hasta brinqué del asiento; las demás fueron para mí predecibles. Me divertí sobremanera con el hecho de que fuera una peli de terror/suspenso en la inauguración de un festival porque rompe con todo el protocolo supuesto de antemano. En mi fila, la sexta, el sonido estaba muy alto así que menos cuando susurraban yo estaba con los dedos en los oídos. Geraldine Chaplin con los mismos ojos de su papá; lo demás, es pan de todos los días.

Apenas salí decidí que debería ir a la fiesta a tomarme una chelita para relajarme y no sentir que me jalaban los pies en la noche. Entonces, allá fui, ¡a la carga! No, nada de eso, no limpié la barra ni la cava como el año pasado. Apenas un tequila y tres cervezas más tarde me encontraban bailando (cosa que en la edición anterior no pude hacer). Después de una vez más cumplir con mi naturaleza de RP, sellé la noche tempranito pa’ descansar y aprovechar el día de hoy cual cinéfilo refundido en la butaca…

En Morelia con unas Morelianas

A partir de hoy se celebra el quinto Festival Internacional de Cine de Morelia. Por eso, dicen que “la escena del fílme estará deambulando en las calles” de dicha ciudad. Además, mañana en la alfombra roja (en la que obvio ya estoy apuntado) estarán Stephen Fears, Arthur Penn y Bertrand Tavernier. Si tú eres uno de mis amigos(as) o novia enojados porque no te invité este año, pues no te amargues porque ¡te tengo una sorpresa! La Cineteca Nacional (del 18 al 21 de octubre) y la Filmoteca Nacional (del 23 al 28 de octubre) también serán sede del Festival. Así que no pongas pretextos para no ver el festival, más cerca no te lo pueden poner.

Yo por lo pronto ando con unas deliciosas morelianas (los dulces obviooooo), ates, cubitos, laminillas, rollos de guayabas y toda la dulcería de la región. Si sobrevivo el fin sin un ataque de diabetes (por tanta azúcar en los dulces) les contaré cómo estuvo todo. Mientras tanto, les dejo un vídeo de la recién ley antitabaco en el DF. Por si eres de los pocos interesados en leer los documentos que se presentan, te dejo la mismísima Ley de Protección a la Salud de los No Fumadores del Distrito Federal. Hasta pronto!

Otro año

El fin de semana fui a ver el desfile conmemorativo de Morelos a Morelia, Michoacán de Ocampo. El despliegue de fuerzas militares, aviones y helicópteros, escuelas e instituciones educativas, así como charrerías y asociaciones de “cuerudos” fue excelsa. Estoy de regreso en el DF si apenas por algunos días. La vida sigue, llena la agenda como siempre, de actividades, personas por ver y mucha negociación por hacer. Desde hace un par de meses que pienso que debería de abrir una agencia de relaciones públicas; hay algo que me interesa en el asunto y siempre he sabido que me viene natural el conocer gente y hacerla encajar con otros, conocer a más individuos, etc. El tráfico de influencias, después de todo, es el fuerte de este país en el que si no conoces a nadie estás fuera.

Me enojé un poco conmigo mismo el día de hoy porque tengo aún tanto que compartir y resulta que no me doy el tiempo de escribir tanto como me gustaría ni de compartir todo lo que vivo día con día. También hay hartos textos académicos que escribo cotidianamente con relación a la política mundial que no comunico por esta vía y que creo que vale la pena hacerlo (ya me dirán si no). El punto, al final, es que los días se me van como agua entre los dedos y yo sigo con la misma cantidad de actividades. Apenas noté que mi pequeñín OhlaMex ya cumplió un año y yo, tan inconsciente como suelo ser, ni siquiera celebré su cumpleaños. Como vale más tarde que nunca, pues le dedico un en hora buena a mi creación que lleva tantos días transcurridos, tantos sentimientos y tantas ideas ha visto fluir.

Hasta mañana, que ya será otro día…

Informes

Llevo varios días escribiendo este post y no ve su final de una vez por todas. Sucedieron una cantidad inmensa de cosas en la semana, fue una de esas semanas ocupadas, ya saben. Primero el domingo pasado el desfile militar. Graciosísimo el soldado que marchaba detrás de un MK19 saludando al público en general cual Miss Universo. Yo en general vi al ejército disparejo, distraído y cansado… es como una forma de entender lo que en realidad sucede “detrás del trono”. La fuerzas felipiciales (especiales) quizás no están alcanzando todos sus objetivos, tal vez es que Feli quiere hacer parecer a México con mucho orden, que se vuelva a respetar la figura presidencial, que sea como en antaño… Creo que es difícil que lo logre; simplemente la sociedad ya no tiene miedo de expresar sus opiniones. Para colmo, los niños portaban insignias que obviamente violan el código militar del ejército mexicano… ni qué decir más allá…

Lo que en realidad importa, fuera de las apariencias que quiera guardar Feli, es la situación actual del país. Mientras la coyuntura y la realidad obliguen al país (a sus ciudadanos) a seguirse comportando de alguna manera, es difícil que se logre cualquier tipo de cambio de fondo.

Hoy por hoy, los dólares del norte siguen siendo más que lo que producen juntos los estados de Morelos, Chiapas y Yucatan juntos. También, el DF produce más que cualesquiera dos estados juntos y Jalisco bajo en dos puestos su productividad. Eso sí, ningún estado teme exigir recursos federales para gastar en carreteras o infraestructura que los haga quedar bien ante su población. El problema, COMO SIEMPRE, es que no existe un plan que de continuidad para alcanzar objetivos y metas precisas. Mientras los estados sigan sólo gastando porque sus gobernadores queden bien y no por desarrollar dichos territorios y mientras Feli siga pretendiendo que el país está bien (así como Fox lo hace de su manera en la revista Quien de este mes) y no exista un verdadero plan de país, México no tiene oportunidad alguna de adelanto.

Los problemas de siempre siguen en las páginas de los periódicos. Ulises Ruíz, a ejemplo de lo dicho en el párrafo anterior, sigue gastando 5 millones en mantenimiento de actividades (ahora sí gastos de representación)…. ¡Ni hablar!

También en la semana fue el primer informe de Marchelito, este es mi informe de lo que él dijo (también es el primero). Que abusados por que desaparece la licencia permanente al comenzar el 2008, que siempre sí. Que el 2% de los jóvenes es afectado por las drogas mientras que el 25% de los jóvenes son aquejados por el alcohol… aquí en la capital. Entonces, como interminablemente he dicho, porqué tanto gasto en un guerra que jamás se ganará; pues responde a fuerzas libres del mercado –oferta y demanda- y sólo terminara vía acuerdos internacionales dentro del hemisferio. También Marchelito tuvo la genial idea de abrir una página web pa’ que todos lo veamos… como si todos tuvieran internet.

Sin embargo, Marchelito también anuncia que el DF es el que más invierte en desarrollo social (un 53% de su presupuesto) y el próximo miércoles presentará una iniciativa de ley para coadyuvar a suprimir la violencia contra la mujer (obviamente fue bastante aplaudido por sus escuchas). También creará un fondo de 1,500 pesos mensuales por un periodo de tres a los que pierdan su trabajo… ¿¡arriba el estado de derecho!?

Por ahora los dejo para ir a desayunar chilaquiles después de un fin de semana de retiro, de ayunos, de mucho sueño y mucha meditación. Gracias a V. por sus buenos deseos, espero que tú también hayas tenido un buen Yom Kippur.

Hasta aquí mi informe, el primero.

Te perdono

No hay nada más liberador que un perdón, la apertura del corazón después de un tiempo de cerrazón. El perdón sirve más para el que perdona que para el que es perdonado, ya que un perdón no concedido se queda en el organismo y eventualmente genera enfermedades. El perdón necesario es el que abre el corazón, el que desgaja los sentimientos de indignación y permite a tu alma respirar. El que libera tus puños apretados en situaciones de furia para que no entres a la siguiente situación con desconfianza. Y hay una diferencia entre entender el comportamiento de alguien y condonarlo.

Nada que ver

Como ya se ha dicho suficiente del terrible acto de la señorita Spears ayer-noche, no diré nada, mejor os dejo con parodias de ella (relacionados) que os darán una buena velada en una noche lluviosa y con harta lectura...



Su expectativa de vida!

Lo logré querides lectores... dejenme sus resultados en la parte de comentarios, así podré saber con quién puedo contar hasta el final :D


Poodwaddle.com

World Clock


Poodwaddle

I will walk 1,000 miles and live 21,500 days more

Descubrí un medidor de edad real y expectativa de vida muy simple y sencillo en la red. Dice que aunque mi edad biológica es de 21, mi edad real es de 15 años (lo cual me dijo también el doctor el año pasado en mi último examen físico -y repito, físico, no mental!). En general, gente con mi estilo de vida tiene un promedio de expectativa de vida de 74 años, yo en lo particular me dicen que llegaré a los 80; es decir, me quedan otros 21,500 días de vida. Apenas descubra como poner el aparato en mi blog se los pongo para que se sorprendan con el gadget (y los resultados)... ¿vieron? ¡Me saqué estrellita!

Una semana ocupada

Y seguimos aquí, señores y señoras, niños y niñas, grandes y chicos, flacos y gordos; ahora de luto porque los tres tenores ahora son dos: Domingo… y…. hmmmm…. y…. ¿cómo era que se llamaba el otro? Le mando diez puntitos y un beso (abrazo en caso de ser galán) a quien me diga cuál era el otro. Los legisladores no terminan de decidirse si aprobar o no el impuesto a la gasolina, que será de 5.5% y cómo iba a ser, después de la nueva y maravillosa (nueva y bien esperada) nueva, acapulqueña boda (¿dije nueva aún?) de Niurka; con tal vestido qué legislador se estará concentrando en las reformas, pregúntome; noten además las nuevas chichis, con dos tallas en aumento desde la última boda.


Así es, querides y aficionades lectores; el tiempo vuela. Ha ya pasado un mes desde que me fui a reforestar Echeveria Laui a Oaxaca. En este primer ensayo histórico en Santiago, Quiotepec, tenemos registrado hasta el momento que 473 (cuatrocientos setenta y tres) ejemplares de los 480 (cuatrocientos ochenta) sembrados, han sobrevivido y están vivitas y coleando. ¿Genial no?

Mientras tanto, yo me concentro en escribir, escribir y redactar mi tesis. En la semana, como ya os había anunciado, también tomé mi seminario en seguridad y tuve el interesante lugar de conocer a personajes como los ministros: José Ramón Cossio, Frenando Franco y Doña Margarita Luna; el presidente de la corte interamericana de derechos humanos Sergio García Ramírez; el director del centro de estudios internacionales de la universidad de Miami, Bruce Bagley (a quien debo agradecer la inspiración para mi ensayo de narcotráfico que pronto verán publicado); la alocada cabellera de Denise Dresser, tarde para variar; el interesante José Woldenberg; los gobernadores Marco Antonio Adame Castillo (demagógico de Morelos), José Reyes Baeza Terrazas (innovador de los juicios orales en México, desde Chihuahua) y el mismísimo jefe de gobierno del DF, Marcelito Ebrard; el presidente de la comisión de derechos humanos del DF, Emilio Álvarez Icaza, el divertido y ultra interesante ex rector de la UP, Carlos Llano; la presidenta de México unido contra la delincuencia A.C., Ma. Elena Morera, el rector del ITAM, Arturo Fernández; los senadores Pedro Joaquín Coldwell (PRI), el ojiazul Santiago Creel (PAN) y el bigotón Carlos Navarrete (PRD); así como el polémico Manuel Camacho Solís. Todo lo anterior, por supuesto, entre cámaras y grabadoras. Sin embargo, tengo que decir que aprendí mucho –en fondo y forma- de la seguridad mexicana; algo siempre interesante para un internacionalista.

Esperen que les cuente algunos de mis pensamientos en las ediciones siguientes...

Freedom

There are many ways to be free.

One of them is to transcend reality by imagination, as I try to do

Anais Nin

¡Construyamos un muro!

Desde hace más de doce horas que espero con ansias la oportunidad de sentarme a teclear pensamientos e incluso comentarios por sus pensamientos con respecto a la Echeverias (¡graaaaaaaacias! -ya veo que sólo os tengo que exigir un poco para que se comuniquen conmigo). En realidad he estado frente a un computador gran parte del día, sin embargo, no he podido aún teclear mis pensamientos de forma libre (hay ya que azotaaaaado ¿no?)

Bueno pues... calientitos como van saliendo del horno... mis pensamientos han girado en torno a la importancia de Estados Unidos en la vida diaria de México… ¿será acaso que para que la relación sea más ecuánime deberíamos de fijarnos menos en ellos en vez de esperar que ellos se fijen más en nosotros? Es como un mal noviazgo en donde uno pone más que el otro, ¿hay solución tal como quitarle importancia al otro para que todo marche sobre ruedas? Dice Robert A. Pastor que desde siempre México ha sido importante para Estados Unidos, más aún en los últimos veinte años. Mi director de tesis me apunta que en el cambio de siglo fue justo cuando ganábamos una mayor relevancia en la agenda del país vecino, que no fue nada más y nada menos que el ya tan escrito y cantado once de septiembre (en rojo) que vino a dar al traste con todo esto. México se convirtió entonces en un plato de segunda mesa y que perdió harta relevancia comparado con la seguridad nacional (buuuuuuuuu, lloremos).

No sé, me rasco la cabeza. Tengo que escribir un ensayo al respecto para el viernes.

Desde el primer y último artículo que escribí para la revista universitaria dije justamente mi solución al respecto: no es que México se tenga que cruzar de brazos y esperar a que Estados Unidos le vuelva a ver dentro de algunos años, cuando todo haya pasado. Es más bien la oportunidad que el mexicano debe aprovechar. Mientras seamos un aliado y no un enemigo, podemos gozar de mucho más de lo que creemos posible. Entonces pues, hay que darle continuidad a lo que se ha hecho con respecto a la migración (no hemos estado papando moscas, aunque la mayoría no lo sabe), del Plan de Guanajuato a la construcción del muro ha habido harto cabildeo y pensamiento al respecto.

Yo digo, aunque estoy tan desinformado como el ciudadano común (pues no hay mucha información al respecto para leer, que no esté clasificada vaya); que el ideal es que le demos un último giro a las problemáticas que enfrentamos… ¡seamos pragmáticos pues! Y si en vez de que la migración sea un dolor de cabeza por temas que espantan a los gringos (el terrorismo); si aprovechamos que la política del vecino es ayudar a países en vías de desarrollo justamente con los síntomas del terrorismo (pobreza, enfermedad y marginación económica, y que dicho sea de paso nosotros tenemos harto –por si no lo han notado); si hacemos propuestas de programas integrales que desarrollen la región expulsora de migrantes para que se vayan por las buenas (en busca de trabajo, como opción) y no por las malas (huyendo de la vida que les fue destinada).

Cada día que pasa los estados sureños de Estados Unidos se dan más cuenta, como también lo hacen los estados norteños de México, de que necesitan los unos de los otros. Construir un muro es una tontería, ellos lo saben y lo sabemos nosotros. Sin embargo, ¿será acaso esa la única forma en la que la raza se enojará, se cansará y demandará lo que desde siempre se merece? ¡Construyamos un muro, valga la paradoja, con Estados Unidos! No dejemos que los migrantes se vayan; que se queden, que lo sufran, que exploten y se revolucionen.

Desde hace veinte años que se viene cantando una revolución en México. La perdida de las primeras elecciones en las que participó Cárdenas (el fraude vaya), la aparición del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), la firma de un tratado de libre comercio con América del Norte (TLCAN) en un momento en que la economía del país no estaba preparada y que no dio espacio para que la empresa privada en México despertara para trabajar después de dormir casi por diez años, las muertas y desaparecidas en Ciudad Juárez, el ROBAPROA. ¿Desde entonces los gringos (en verde bandera) se preguntan (contados los intelectuales mexicanos que infaliblemente poseen doctorados en universidades gringas) será posible que esta revolución mexicana se dé sin violencia? Cualquier mexicano responderá: México no puede tener una revolución porque ya tuvimos una… ¿que no?

En la Condena

Ánimo alguno para escribir no tenía hace algunas semanas; ¡estoy de vuelta y renovado!
En realidad no hay necesidad alguna de spas, masajes, vacaciones idílicas o sueños intensos (creo que Morfeo ya ha de tener los brazos cansados). Tampoco hubo necesidad de gimnasios (después de la repentina muerte de dos jóvenes uno del equipo de Zambia y otro del Sevilla en pleno entrenamiento, qué ganas de regresar a hacer ejercicios) ni de escapados locas por La Condena (la colonia en la que habito día y noche).

Hay varios eventos en el Defectuoso en las próximas semanas que valen harto la pena. De entrada están las mesas de trabajo llamadas “Seguridad en Democracia” el próximo 4 y 5 de septiembre en el Hotel Fiesta Americana Reforma (se necesita invitación) con Camacho Solís, Denise Dresser, José Woldenberg, Sara Sefchovich, entre tantas otras personalidades. Parece que es el tema de moda -la seguridad- en México…

Seguridad nacional, drogas y narcotráfico, trata de blancas, armas, la última decisión del congreso norteamericano para incrementar las dificultades para los inmigrantes mexicanos –legales e ilegales- con ello (evidentemente) las faltas a los derechos humanos (¿los qué?), ¿seguridad en la comunicación? (¿no les suena algún acuerdo en el marco del TLCAN que firmó apenas hace algunos días FeCal en Canadá con Bush y Harper para que el gobierno gringo pueda escuchar llamadas telefónicas de TODO tipo?), seguridad corporativa, reformas al estado mexicano y reformas hacendarias entre tantos otros temas hot

También, pa’ los pocos cerebros que quedan en el país (pues los demás están en gringolandia o en Australia –nos queda claro que España es sólo el lugar de moda par los nuevos ricos mexicanos y los que se sienten cool) está la mega World Grad School Tour, pa los interesados en maestrías, doctoras y post-doctorados vaya…

Es inaudito que en el México de hoy la generalidad de la población sean aquellos que prefieren discutir partidos de fútbol sobre la reforma del estado, los que prefieren andar en el ligue que leer el periódico y demandar los derechos merecidos por la ciudadanía. Tengo que admitir, estoy a escasos meses de auto-exiliarme del país, es imposible seguir aquí y tener una vida digna. Sin embargo, en lo que algunos se arrebatan tortillas, ¿porqué no luchamos por la poca sobriedad que nos queda los que podemos? ¿Qué pasa en México que sólo quedan apaticos y conformistas?

Para los que aún se dignan a leerme, sigo esperando idea y comentarios con respecto a qué hacer con 10 MIL ECHEVERIAS; ¿alguien dijo yo?

No leer

Hace tiempo que no sentía tanta felicidad. Gracias tía. Os pido, de inicio, que se vean bueno conmigo y no lean esta estrada; es de felicidad, de tranquilidad y de paz y harmonía; en una noche de luna llena que no ha tenido más que buenas cosas para mí; sorpresas. Os pido que no me lean en esta ocasión, no porque la envidia llene mis pensamientos y quiera mantener esto para mí; pero porque no tendré coherencia; lo mejor para ustedes es que por eso que no me lean.

Me gusta como las cosas vienen y van, una vez que aceptas que la vida es un gran círculo de sorpresas –como los que tenemos día con día. Creo que una vez que aceptas que las cosas son transitorias en la vida, la felicidad se puede gozar más. ¿La felicidad se puede entonces no gozar? ¿Se puede saber lo que es la felicidad? Me gusta conocer gente, tengo una ambición por viajar, por seguir haciéndolo, porque en cada rincón se aprende algo nuevo. A veces pienso que tengo una percepción especial de las cosas; ya sé, me gusta sentirme especial; pero tengo una razón para creer que todos tenemos un lugar en el paraíso; un lugar único. Vi la luna y sentí gratitud; pensé que me divierte que a veces tengo tantos “recados” que dejar día con día en este espacio. Lo que al fin me divierte es que digo cosas para alguno y por alguna; para las experiencias y pensamientos y sentimientos diarias, a veces hay quienes se adjudican el saco; eso me divierte por dos razones: primero porque las reacciones de aquellos a quienes no estaba destinado el pensamientos y la palabra la toman y actúan; la segunda, que digo cosas que tenían una razón de ser escuchadas pero yo por alguna razón no tenía pensado decirlas. La segunda es la que más me gusta, porque entonces verdaderamente me conecto con el universo y hay una razón para cada acción, de fondos y forma, que regresan complementando.

Vi la pequeña bola de cristal que me compraste; me causa satisfacción. Una lluvia bombardea mi cabeza con ideas, pensamientos, incoherencias y recuerdos; me gusta poder recordar. Comienzo a vivir mientras derramo una lagrima desde el fondo de mi corazón que tiene problemas en salir por mi ojo. Me gusta nombrar las cosas; mis plantas tienen nombre –la mayoría, porque el resto aun no se hacen identificar conmigo; a veces a mis ideas también pongo nombre –supongo que así sé que hay un cajón de pensamientos para cada cosa; me gusta también nombrar las partes de mi cuerpo. Es inútil revelar la maravilla que es tener como llamar a lo especial de mi cuerpo, porque no tienen el “nombre” que todos los demás les dan; son especiales; así es también mi cuerpo. Sin embargo, el ver la nube que se atraviesa en mi camino con la luna llena que me observa me hace entender que el cuerpo no tiene trascendencia alguna. La gente que más sufre es la que no sabe lo que quiere. Me gusta ver que mi cuerpo es trascendente, como todo lo demás, que mis zapatos viejos pueden ser tiranos –por mí o por alguien más, y no me preocupa desprenderme de ellos; tampoco de mi cuerpo. ¿Vida en el más allá, no sé? Comparto contigo que las cosas pueden suceder, siempre tienen una razón de suceder, pero no hay un destino que la rija ¿Importa si las ideas no tienen congruencia? A quién la importa, finalmente, saber hacia dónde vayamos o el objetivo que buscamos.

Desde hace un par de días recupere a mi hermano. Me hace sentir especial. Me gusta la relación que tengo contigo. Me gusta, repito, dar muchos mensajes a distintas personas, en la misma oración, sin tener que especificar a quien en especial le dedico la tonada que silba mi cabeza; también ella tiene un nombre especial. Me gusta que comprendes mi liviandad por lo efímero de las cosas; así también tu y yo somos efímeros, nuestra relación. Te fuiste hace meses de mi vida. Me gusta saber que estas bien. La verdad es que aunque me gustaría estar con todas las personas del club que quiero, que admiro, que respeto, me gusta estar lejos. Mi admiración, mi respeto y mi estima crecen; tienen espacio. Con cada día que pasa crecemos más y nos acercamos y somos más cercanos; con cada día que pasa crecemos más hacia el día en que nos dejaremos de ver.

Un minuto paso, lo disfrute en silencio; en el espacio de la infinidad. Hace algunos años no cesaba de escribir de los círculos concéntricos que nos rodean y llenan nuestras vidas, de amor, de felicidad. Poco a poco comprendo lo que alguna vez quise decir; uno puede sonar sabio y trillado, puede decir cosas que pretender ser escuchadas; en el fondo estamos llenos de la verdad absoluta que en partes dejamos salir y vivimos, sin darnos cuenta. Por ello la bola de cristal pequeña me da tanta satisfacción quizás, tal vez tú lo sabes.

Quise dormir y gozar; solo me acosté contigo, no dormimos ni gozamos. En cambio la vez que temblamos lo sufrí; el temblor más fuerte que he sentido en mi vida me hizo sentir sin poder alguno; hoy comprendo que nunca he tenido control alguno y que el hacerme creer eso es por miedo e inseguridad a dejar ir, a ser constante, a gozar el minuto y no aferrarme a lo que más me duele, a lo que más sufro, a lo que más gozo y a lo que disfruto, a lo que más soy. Los fantasmas no dan miedo cuando entiendes que existen y los aceptas; irónicamente lo mismo sucede con los fantasmas que nos hacemos rondar, porque quizás nos dan más seguridad-supuesta que el pensar que no existen. ¿A qué le podemos tener miedo si no creamos algo a lo que tenerle miedo? ¿Existe el miedo? Una vez que uno acepta su entorno tal cual es, es decir, subjetivamente, podemos vivir en paz con él y podemos vivir en tranquilidad con nosotros mismos.

Hace tres años vi a un hombre caminar por la calle. Jamás me vio, jamás supo de mi existencia, sufrí lo que no podía yo comprender, lloré lo que no existió, temblé por la eburnación y me deje llevar; hoy gozo y rio de ello, lloro de felicidad, escucho mi corazón sentir y cada palpitar está lleno de profundidad; de mucha tristeza y alegría, amargura, agradecimiento y amor; hay que saber aceptar y entender lo bueno y lo malo, las dos caras de la moneda; solo así se puede comprender que todo es uno, que está en la misma esencia, que no hay en realidad dualidad alguna. Que todo hombre tiene una parte femenina en sí y que toda mujer tiene una parte masculina en sí; que la luna brilla por el sol y no hay razón de ser del sol sin la luna que le haga entender su función; que nunca nada tiene dos polos opuestos, que solo hay uno y uno solo. Más importante aun es comprender que el que piensa que sólo hay unidad vive errado, porque todo es uno pero uno no es todo; porque no hay sentido para el día sin la noche y no hay tampoco tal para el hombre sin la mujer, pues se complementan, siendo uno y al mismo tiempo sin ser uno. A final de cuentas lo que importa es la dualidad de la unidad y la unidad en la dualidad; es decir, no comprender que hay una diferencia tacita sabiendo que no todo lo abarca al todo.

Nunca le vi sentido alguno a la vieja reliquia que sienta en el mueble; la llamada pipa de la paz nunca había tenido utilidad alguna; entonces surgió la paz y todo tuvo sentido.

Aunque respecto mi soledad, respeto de igual forma la compañía que me das y el amor que me dejar sentir compartiendo pensamientos.

Por muy negro que sea no es menos hermoso que nosotros, que nosotras.

Daría hasta la vida, te lo juro

Tengo desde hace dos semanas una nueva vida de pequeño hamburguesa. En lo que comienzo a escribir mi tesis, mis días se consumen en la filosofía político-existencial del tema que he de describir. Ya sé, hay quienes me dicen que porqué tanta preocupación, que total es mejor simplemente ocuparse y que es sólo una tesis de licenciatura. Sin embargo, quiero tener la inspiración correcta.

Como aprendí de mi amigo P., la mejor forma de lograrlo es darse el tiempo para pensar sin que el cuerpo nos pese. Entonces, me levanto tarde, me baño con calma, veo la tele lo más que pueda; voy al banco y tomo un café en casa de L. sin que él esté ahí, porque siempre tiene café caliente en casa. Después, apenas se acerca lo hora de comer me meto en la cocina, escucho la Z con música grupera y me sirvo un Blue Sky, pico verdura y desmenuzo un poco de pollo (esto ya es en mi propia cocina estimades, ¡¡no soy TAN abusivo!!). Como hace algunos días decía, no cabe duda que la filosofía que encontramos en las actividades “mundanas” y "diarias" es la que más logro gozar.

¡Hay se me quema la tinga de pollo! Y es que el concentrarme en las canciones de amor que suenan en la radio, perdido en lo que observo por la ventana de la cocina viendo las azoteas de las casa vecinas, observando las ventanas de las oficinas de gente trabajadora; me produce que se me olvide lo que hay en la lumbre. Una de las mejores ideas que he tenido es atreverme a traer mi computadora a la cocina… puedo pensar, redactar, cocinar y llorar en lo que pico una cebolla.

Finalmente, después de harto pensar, después de demasiado sacar lágrimas de cocodrilo con la pelada cebolla, terminando la afamada “y llegaste tú”, lavar los trastes; me puedo sentar a comer. Es entonces en donde de verdad comienza la acción; en lo que me deleito con infinidad de sabores, mis pensamientos asientan… ¿será que apenas veinte minutos después puede comenzar el proceso de digestión físico-mental?

Disertación de la comprensión de la realidad

En la reciente visita de Gilles Lipovetsky a México, dio un par de conferencias y entrevistas en distintas casas de estudios y medios de comunicación. El filósofo tiene un singular sentido de la filosofía; que no es compartido necesariamente por la denominada corriente filosófica pura. Mientras yo me tomo una taza de café me pregunto cuál es la verdadera función de dicha disciplina.

Hace apenas un año Mater me anunció que le interesaba estudiar filosofía. Si bien en realidad no ha llegado la hora de que cumpla su sueño, desde entonces ha hecho varios avances indirectos en partes de la disciplina. Desde hace poco menos de un año es ávida budista que vive el momento en su plenitud y llena las actividades triviales de conciencia y observación; práctica sumamente necesaria en la práctica del zazén y la filosofía.

Lipovetsky anuncia que en realidad los grandes avances en la filosofía se deben a personajes como Marx, Heidegger, Freud, Nietzsche o Tocqueville; que como sabemos no son necesariamente filósofos puros. Sin embargo, él piensa que desde la época de Platón gran parte de la filosofía ha renegado la observación de ciertas actividades. Es por eso que sin verdaderamente dar importancia a lo que su público diga, Lipovetsky invierte tiempo en el análisis de ciertos aspectos de la cotidianeidad; espacios que no han sido aún colonizados por la economía de mercado como lo son los valores tras la igualdad y la fraternidad. ¡Y ello a pesar de los discursos postmodernos!

Mater no estaba errada cuando me incitó a iniciarme en la práctica del zazén pues permite el análisis de lo que ocurre en nosotros y en nuestro entorno. Ello sin tener relevancia si la otredad lo tacha de banal o no. Aún más, encontró sin en realidad saberlo, un primer acercamiento práctico a la filosofía; algo que no suele ocurrir en las sociedades denominadas “occidentales” pues éstas suelen vivir en la teoría sin poner in praxis lo que se reflexiona.

Resulta entonces interesante el poder utilizar la filosofía como un método práctico en primera instancia, pudiendo comprender los distintos rincones teóricos que hacen los maestros en una segunda instancia. ¿Será acaso que los valores tradicionales no han muerto aún, contrario a lo que opina el postmodernismo? A posta de ello había un refrán entre los romanos: De mortui nihil nisi bonum dicandum est. No hables mal de los muertos.

Torre Bicentenario

Y un pequeño vídeo, producto de Chilango TV, que entrevista la opinion de varios defeños con respecto a la torre que pretende adornar nuestro horizonte.

In a sentimental mood



Lluvia de ideas: Echeverias Laui

¡Atención! ¡Atención! Tengo el encargo de hacer algo con diez mil Echeverias Laui. Tengo que pensar si es mejor regalarlas, venderlas (¿hay mercado para ellas?), exportarlas, mandarlas para investigación, plantarlas en mi azotea o dejarlas al azar del destino. Se me ocurre que también se puede mandar al arquitecto este que por medio del GDF está realizando un proyecto de "reforestación" de las azoteas chilangas. ¿Tal vez a Calderón le caerían bien de regalo de cumpleaños? Como verás, estoy desvariando ¡porque no sé qué hacer con tantas suculentas! Entonces pues, agradeceré todas las propuestas, ideas, pensamientos y ocurrencias que tengas… ¿Alguien dijo yo?

Vete ya

Durante los últimos días he estado intentando encontrar orden en el caos. Sucede que el orden universal es de dicha forma; caótico. No entiendo muy bien porque hay personas que se ven obligadas a abandonar sus proyectos. Tampoco lo intento en demasía pues quizás no es mi lugar entenderlo (al parecer tampoco el de ellos). A mis amigos C. y L. les deseo la mejor de las suertes en sus nuevas vidas. Por el otro lado, tenemos nuevos personajes con los cuales lidiar en la cotidianidad; no sé aún si para bien o para mal. Ya se verá…

Mi verano fue extenso. Dos semanas llenas de emociones, de vagancias, de lecturas y de sueños. También dos semanas llenas de copas de vino, de daiquiris de mango y de baños seguidos. Ahora, cuando finalmente regreso a mi maravillosa capital me veo con ganas de dejarlo todo pues me veo cansado, veo como sigo en el mismo lugar desde hace tiempo. Sin embargo, el trabajo se me facilita pues hay quienes se van antes de que yo pueda decirles “vete”. En mi cerebro suena una cancioncita cursi y trillada, pero no deja de repetirse…

No vuelvas a mí­ aunque te quiero
No vuelvas a mí­ aunque te extraño
Te necesito aquí
Pero tu amor ya no es para mí

Todavía me acuerdo de ti
Todavía siento que estas junto a mi
Ni el tiempo, ni el espacio
Podrán borrar lo que me hiciste soñar,
Que aprendí una nueva ilusión
Me recordaste que existe el amor
Y aunque perdida estuvo mi alma
Ya no estarás más junto a mi